Las 5 maneras en las que hago pruebas con ASP.NET

Al desarrollar aplicaciones en ASP.NET, tener un buen conjunto de pruebas es la diferencia entre encontrarte un fallo en desarrollo o en producción, así de sencillo. Las pruebas no evitan todos los errores, pero al menos nos permite que los caminos críticos se mantengan estables. Veamos de qué manera podemos probar nuestras aplicaciones ASP.net

1. Pruebas Unitarias

En una prueba unitaria probamos habitualmente los métodos y el comportamiento de una clase, aunque, por supuesto, no es necesario probar TODOS los métodos (getters y setters, por ejemplo, a menos que tengamos algun tipo de lógica de validación dentro de los mismos).

En una prueba unitaria, además, es importante que mantengamos aislada la clase a probar, de tal manera que todos los servicios o clases externas puedan ser simulados mediante mocks o clases de test específicas. Para estos mocks podemos recurrir a librerías como Moq.

Backend

Personalmente he utilizado tanto MSTest, NUnit como XUnit, estando más familiarizado con el primero ya que lo uso a diario. En general cada framework tiene sus características que lo hacen más interesante, aunque todo se reduce a encontar aquel con el que más cómodos nos sintamos.

Frontend

Si nuestra página contiene lógica de lado de cliente (por ejemplo, si estamos diseñando una SPA con Angular, Knockout o React) se hace prácticamente imprescindible el uso de tests. Para ello podemos recurrir a frameworks como QUnit, Jasmine o Mocha, herramientas que nos permiten establecer unas condiciones para crear tests, así como proporcionarnos un entorno de ejecución para ejecutar las mismas.

Estas herramientas, además, se pueden integrar con Visual Studio y también con Team Foundation Server/Visual Studio Online mediante la extensión Chutzpah que podemos agregar a nuestra solución.

2. Pruebas de integración

En una prueba de integración probamos la interacción entre diferentes módulos de nuestra aplicación, y en este caso el objetivo es asegurarnos que ciertos caminos funcionan correctamente entre las diferentes capas de la misma. Una prueba de aceptación no tiene por qué cubrir todo el sistema, sino que puede cubrir tan solo una parte del mismo.

Un ejemplo podría ser comprobar que el valor que llega a un controlador, pasa por la capa que valida la lógica de negocio de ese valor y finalmente devuelve una respuesta correcta, simulando la inserción en la base de datos.

Mientras más fuertes sean nuestras pruebas de integración entre componentes del sistema, más facilidad tendremos para encontrar y corregir posibles errores de regresión que no hayamos encontrado en pruebas unitarias, ya que, habitualmente, es en la interacción en donde pueden surgir más problemas inesperados.

3. Pruebas de UI

Una de las cosas que más problemas nos puede dar es no saber si los caminos críticos de nuestra web están funcionando correctamente, y para ello, la única manera de poder asegurarnos al 100% es mediante una prueba que simule un usuario navegando por la página. Para este cometido podemos utilizar Selenium, que nos permite grabar el comportamiento de un usuario en nuestra página y posteriormente reproducirlo, así como escribir este comportamiento en C# y ejecutarlo como si de un test de integración se tratara.

4. Pruebas de carga

¿Qué pasa cuando la aplicación recibe 1000 usuarios de golpe? ¿Soportará un “efecto menéame?. Benditos problemas, pero problemas al fin y al cabo. Si estamos trabajando en una solución que tenga que soportar cierta carga (prensa, bancos, redes sociales…) las pruebas de carga deben formar parte de nuestro plan de pruebas, ya que nos permitirán estresar el sistema y poder descubrir otro tipo de errores. Una de las herramientas para realizar estas pruebas de carga es JMeter del proyecto Apache, que nos permite además personalizar la salida de estas pruebas y poder ver los resultados como listas o como gráficas.

5. Tests exploratorios

Este tipo de pruebas resulta bastante interesante y ya hemos hablado de ellas en alguna ocasión ya que mezclan intuición y experiencia adquirida, para intentar encontrar nuevos fallos, errores o escenarios que se escapen del uso habitual del sistema (los denominados también “Corner cases”).

La ventaja de estos tests es que nos aportan un mayor conocimiento sobre el sistema, aunque pueden resultar difíciles de realizar o incluso tediosos, aunque hemos de pensar que no estamos haciendo el trabajo de la máquina, sino intentando ir un poco más allá.

Conclusiones

Aunque los test exploratorios pueden caer fuera del ciclo habitual de test de una tarea, no es conveniente dejarlos fuera, ya que nos pueden aportar mucho conocimiento sobre una herramienta, sobre todo si tenemos que trabajar con código heredado.

Estas son solo cinco opciones que personalmente uso o he usado en mi día a día, existen más sabores y tipos de tests, aunque el objetivo de todos es el mismo, asegurar la fiabilidad del código que estamos poniendo en producción.

¿Y tú, qué pruebas haces? Déjame un comentario o hablemos en @rlbisbe

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