Libro – The Checklist Manifesto

Hoy hablamos de un libro que me ha tenido enganchado durante varios días y varias horas de vuelo, un ensayo lleno de historias médicas, de aviación, construcción y cocina, sobre un mecanismo que comparte que mejora la seguridad, la eficiencia y, sobre todo, protege y salva vidas. una lista.

Hoy te cuento, querido lector, acerca de The Checklist Manifesto, de Atul Gawande.

Nuestra memoria falla, y no hay nada que podamos hacer al respecto

En nuestro día a día, la complejidad de nuestras obligaciones profesionales ha aumentado exponencialmente, y se espera que podamos mantener bajo control situaciones variables, variaciones, opciones e incertidumbre, y en medio del caos es normal, y común, olvidar cosas o pasarlas por alto.

La memoria tanto a corto como a largo plazo puede fallar, y falla. En una mesa de operaciones o en una cabina de un 747, esto tiene trágicas consecuencias.

La lista: alternativa simple y sofisticada

La manera de mitigar el error, comenta el autor, no es prestar más atención, más medios, más maquinaria o más tecnología, sino un enfoque más simple, tener una lista con puntos críticos, y utilizarla y revisarla de manera continua.

Una lista, en este contexto no es algo que se escribe en 5 minutos, no es un manual de instrucciones, no tiene como objetivo enseñar ni educar, y se basa en la suposición de que será utilizada por profesionales que conocen perfectamente su dominio.

El uso de esta lista puede ser, por una parte en un caso normal (despegar un avión) así como en situaciones excepcionales (motor en llamas). En ambos escenarios, tener una lista de acciones a realizar permite libertad a la persona para poder centrarse en la tarea a mano sin olvidar elementos críticos.

Es importante entonces definir qué es una mala lista. De acuerdo con el autor, una mala lista es poco precisa, demasiado larga y difícil de utilizar.

Por otra parte, una buena lista es práctica, precisa, eficiente, fácil de utilizar en situaciones complejas, y sobre todo, un recordatorio de los pasos críticos e importantes que se pueden pasar por alto independientemente de cuan experimentada sea la persona que las va a utilizar.

Creando nuestras listas

A lo largo del libro, el autor nos da algunas pistas para crear listas efectivas tras aprender de la mano de pilotos de Boeing, y de cómo lo puso en práctica en una mesa de operaciones.

Por una parte, queremos entender especificar qué tipo de lista necesitamos:

  • DO-CONFIRM: En este caso la lista se utiliza como punto de sincronización, las tareas se hacen “de memoria” y llegados a un punto específico (antes de comenzar la operación, antes de entrar en una pista de aterrizaje) se comprueban todos los puntos de manera rápida.
  • READ-DO: En este caso la lista se utiliza como una receta, una serie de pasos que hay que seguir en un orden específico. Un ejemplo de uso de esta lista sería el caso del motor en llamas.

Respecto a la cantidad de puntos , idealmente tendremos entre 5 y 9 elementos (7 más/menos 2), que se considera el límite de la memoria a corto plazo o memoria de trabajo aunque podemos adaptarlas a las necesidades de la misma.

El objetivo de limitar los puntos es que podamos revisar la lista en cuestión de segundos, de tal manera que no se interponga en nuestro trabajo, no olvidemos que una lista muy larga puede provocar que empecemos a “saltarnos” puntos de la misma.

Dichos puntos han de ser claros, específicos, solamente aquellos que consideremos críticos, con un lenguaje simple, y específico del contexto, como hemos mencionado antes, no estamos ante una herramienta de aprendizaje.

El documento ha de ser puesto en práctica para verificar que funciona en el mundo real. Los pilotos utilizan los simuladores de vuelo para ello.

Es necesario asegurarse que la lista funciona tanto en situaciones normales y en caso de una emergencia. En caso de que las listas no funcionen en un entorno de pruebas, se toman notas, se vuelve atrás, se mejoran, y se intenta una y otra vez.

Resumen

A lo largo de unas 200 páginas, el autor cuenta ejemplos de cómo las listas nos permiten no perder de vista puntos críticos del trabajo que hacemos sin limitar nuestra creatividad ni capacidad de reacción, más bien al contrario, establece un balance de libertad y disciplina que nos permite mejorar, ser predecibles y efectivos, especialmente en situaciones extremas.

De momento he empezado a experimentar creando y puliendo listas, cosas que revisar antes de dar por bueno un documento, diseño, análisis, o incluso antes de tener reuniones o de entrevistar a un candidato.

Y tú, para qué utilizas tus listas?

Autor: Roberto Luis Bisbé

Software Developer, Computer Engineer

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